Primeros para diseñar mi estrategia de marketing

Primeros para diseñar mi estrategia de marketing

El marketing está en todo desde el diseño del producto hasta la postventa, por lo que cuando diseñes una estrategia debes pensar más allá de las ventas y de la publicidad.

Vemos como muchas empresas esperan que el marketing sea solo parte de la fuerza de ventas. Piensan que el marketing solo es necesario para empujar las ventas mediante anuncios, emails, ofertas, videos, promociones, banners virtuales y físicos.

Esto puede funcionar bien siempre y cuando vengan de una estrategia y no de acciones individuales y esfuerzos aislados..

Me explico. Vender un producto es más fácil, si conoces a quien le estas vendiendo. Además, necesitas tener un producto por el que esté interesado y quiera pagar. Por último, si le muestras una oferta a la cual él no podrá decir que no, tendrás muchas más posibilidades de conseguir un nuevo cliente.

Debes asegurarte que esa persona sienta que el producto o servicio que ofreces es justo lo que necesita. Además siente que lo que tienes para ofrecerle, sea un producto o servicio, es la alternativa que él está buscando para solucionar su problema.

No es necesario que tengas el producto ideal para salir al mercado, es mejor mejorarlo en el camino y avanzar. Claro que debes de tener un PMV (producto mínimo viable) para comenzar.

Definir tu estrategia y los pasos a seguir desde el inicio es más importante de lo que te imaginas. Puede dar tus primeros pasos hacia el diseño de tu estrategia con estos 3 pasos.

Define tu Zona de genialidad

“El éxito no está en ser el mejor, el éxito está en ser diferente”, Michael Porter.

Preocúpate por encontrar algo en lo que tu y tu empresa puedan sobresalir, destacar de alguna manera.

Según Porter, la única ventaja competitiva duradera es la de innovar constantemente. Las ventajas competitivas tienen periodo de caducidad o se pueden copiar fácilmente. Si bien es cierto, no siempre es posible copiar el 100% de un producto o servicio, estas alternativas pueden ser lo suficientemente cercanas para que alguien se decida por tu competencia y no por ti.

Por eso no hay nada más cansado que competir contra alguien que ama su trabajo y se vuelve cada vez mejor disfrutándolo. Debes definir en qué áreas quieres competir donde puedas dar algo realmente superior que tus competidores.

Si quieres ahondar más, te recomiendo este artículo sobre zona de genialidad.

Diseña el perfil de tu cliente Ideal

Enfócate en un nicho. Casi todos los gurús de negocios coinciden que es mejor centrarse en nichos de mercado para poder satisfacerlos de mejor manera y no competir directamente con los grandes.

Para encontrarlos, te recomiendo testear el mercado. No cometas la tontería de sentarte y pensar que ya encontraste tu cliente ideal en base a ideas y suposiciones. Lo ideal es revisar tu base de datos de clientes y revisar hasta encontrar patrones que se repitan en las personas que ya son tus clientes, o en las personas que han mostrado un tipo de interés. Si no cuentas con base de datos que puedas consultar, entonces sí debes diseñar con tu equipo un perfil inicial de tu cliente ideal, pero debes asegurarte de testearlo. Puedes hacer acciones tan sencillas como realizar encuestas, o conversar con personas que cumplan con el perfil que has ideado. De esta manera tendrás una idea más respaldada de quién es tu cliente.

El error común es buscar venderle a la mayoría. Al tratar de agradar a todos, tu mensaje será demasiado estándar y te hará ver como una empresa que ofrece más de lo mismo.

Ten preparada una oferta irresistible

¿Cual puede ser mi oferta irresistible? En pocas palabras, es la intercepción de lo que puedes ofrecer con lo que necesita el cliente.

Cuando el nicho está bien definido, el mensaje que le des al cliente debe ser tan directo y simple para el que se sienta identificado con tu solución y además debes sonar única para que también piensen que nadie más puede solucionarlo como tú lo harás.

Recuerda que no se trate de ti, ni tu empresa. Tu oferta se trate de ellos, de los clientes, de cómo comprandote ellos van a superar o dejar atrás un problema que los aqueja.

Recuerda que todas las herramientas del marketing son solo herramientas que si las usas sin tener una guía de trabajo, sin tener objetivos concretos y medibles, lo único que conseguirás es tener resultados mediocres. Antes de siquiera lanzarte al mercado debes tener deseñada tu estrategia de marketing definida.